La artesanía del cuero se consolida en la zona gracias a la ganadería, el curtido natural y los primeros talleres familiares. Nace una economía local basada en el oficio.
Quiénes somos
Ubrique no es solo un lugar donde se fabrican productos de piel. Es un territorio donde la marroquinería forma parte de la identidad, del paisaje y de la vida cotidiana.
Se transmite en talleres, en familias y en generaciones enteras que han perfeccionado un oficio hasta convertirlo en referencia mundial.
marsot nace aquí.
Y no podría haber nacido en ningún otro lugar
NUESTRA FILOSOFIA
Creemos que la tradición no está reñida con la innovación.
Al contrario: solo entendiendo profundamente el oficio se puede mejorar cómo se trabaja:
– Respetar los tiempos y técnicas del artesano
– Aportar estructura, planificación y claridad
– Facilitar la relación entre marcas y tallere
– Garantizar calidad, trazabilidad y control
Ubrique no necesita cambiar lo que hace bien.
Necesita que se haga con orden y visión.
“Trabajamos cada día para mantener viva la tradición artesanal de Ubrique, adaptándola a las necesidades del mercado actual sin perder su esencia.”
— Equipo marsot ubrique
Nuestra historia
La artesanía del cuero se consolida en la zona gracias a la ganadería, el curtido natural y los primeros talleres familiares. Nace una economía local basada en el oficio.
Ubrique se especializa en la marroquinería. El trabajo artesanal se convierte en la principal fuente de empleo y en el motor económico del pueblo.
Expansión del sector. Los talleres de Ubrique comienzan a producir para mercados nacionales e internacionales, manteniendo técnicas tradicionales.
Las grandes marcas de lujo internacionales descubren Ubrique como centro de excelencia. El pueblo se posiciona como referencia mundial en artículos de piel de alta calidad.
Profesionalización del sector. Aumento de estándares, control de calidad y especialización técnica sin perder el carácter artesanal.
Ubrique sigue siendo sinónimo de excelencia en marroquinería. Un ecosistema único donde tradición y exigencia conviven con una visión de futuro.

Respetar la tradición no significa quedarse inmóvil.
En Marsot creemos que solo entendiendo profundamente el oficio se puede mejorar cómo se trabaja. Por eso aportamos estructura, planificación y control a un saber artesanal que ya es extraordinario. Ubrique no necesita cambiar lo que hace bien. Necesita que se haga con orden, visión y respeto. Fabricar aquí es un privilegio. Hacerlo bien, una responsabilidad.
Conecta con nosotros y descubre cómo podemos hacer realidad tu visión en cuero de lujo.
Más formas de trabajar con nosotros: Contacta con nuestro equipo o envíanos un email.